KINTSUGI (JULIO 2026)
En ocasiones, y aunque uno no sepa por qué, un tiempo de alejamiento, de desconexión, de desdén incluso, hacia lo que uno hace ya sea por rutina o por vocación, viene bien. Es sencillo, además, que lo que hoy es vocación se vuelva rutina mañana. Poco a poco se va perdiendo esa necesidad de observar, de descubrir, de elaborar, y uno se encuentra que todo lo que antes lo motivaba, en un momento dado se escapa entre los dedos dejando tras de sí una silenciosa amenaza de no volver. Y probablemente sea eso lo que ocurre. Lo que se hacía antes no vuelve, cumplimentando así la propuesta de Heráclito acerca de que "nadie se baña dos veces en el mismo río". En mi caso, después de muchas fotografías, después de innumerables cuestionamientos y en medio de incertidumbres salvajes y nostalgias hostiles, he dejado un poco de lado mi actividad fotográfica, quizá al no saber qué salida dar a tan ingente cantidad de material, fatigado acaso de ver mi mirada reflejada tan solo en un modesto blog. Pero es evidente que hay que hacer la cesta con los mimbres de los que se dispone, así que he llegado a un instante vital que me pide que haga algo nuevo con lo viejo. De ahí nace esta iniciativa de reunir algunas de las instantáneas tomadas en tantos viajes ilusionantes, en tantos recorridos expectantes por diversos lugares más allá de mis propias fronteras, al encuentro, que no en busca, de momentos que me interpelaran y nutrieran mis ya de por sí numerosas incertezas. De momento, dos son los volúmenes que reúnen mis nostalgias visuales de dos ciudades emblemáticas: París y Praga. Aquí aparecen sus portadas como una breve tarjeta de visita, y los correspondientes enlaces a Amazon, donde se hallan a disposición de aquellos a quienes pudiera interesarles.
FRAGMENTOS DE NOSTALGIA VOLUMEN 1: PARÍS
FRAGMENTOS DE NOSTALGIA VOLUMEN 2: PRAGA




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